GPS Senderismo Familiar Costa del Sol

02 abril 2012

Cerro Nicolás , ¡por fin!

La conquista del Cerro Nicolás

Mientras que un montañero Fulanejo se echaba a la mala vida en tierras chiclaneras, el resto, comprometidos en recuperar la vergüenza perdida la semana pasada en la ascensión fallida al Cerro Nicolás, acordaron intentar de nuevo la conquista del citado cerro, a pesar del mal tiempo anunciado, no sin antes encomendarse, como no podía ser de otra manera, a la providencia de los dioses del Juanar.

Siendo así, cuando el reloj marcaba las 9:30 de mañana y en Chiclana el Sol aún no había despuntado, cuatro montañeros Fulanejos, con el ceño fruncido y sin apenas cruzarse una palabra de más, iniciaron la ascensión del Cerro Nicolás por sus agrestes y escarpadas laderas.

A principio tuvieron que bregar con aulagas y enebros, cada paso tenían que estudiarlo cuidadosamente, cada metro ganado lo tenían que sobrepagar. Para cuando llegaron a las rocas, cuando creían que lo peor había pasado, la montaña se alió con el cielo y éste mandó la lluvia para empapar las rocas de agua volviéndolas extremadamente resbaladizas, peligrosas, mortíferas, pero nada ni nadie iba a poder ese día con los Demonios Caminantes que seguían ascendiendo contra todo buen juicio en busca de la cumbre del Cerro Nicolás, aut vincere aut mori.

Y lo consiguieron, llegaron, ¡cumbre!, ¡cumbre!, ¡cumbre!, y bajo la lluvia, entre las nubes, recuperaron la vergüenza perdida y lo celebraron por todo lo alto como si fuese la última comida de unos condenados a muerte, pensando quizás, en los resbaladizos precipicios que aún les quedaba por sortear antes de llegar a la seguridad de la carretera del Juanar.

Entre la niebla, se escuchó una voz:
Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais..., atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.
Es hora de morir.

A pesar de las dificultades todos los Fulanejos llegaron sanos y salvos a la civilización, perdón, todos nó, a esas horas un Fulanejo seguía dando camballás por tierras gaditanas.

Los Fulanejos

A cada paso que daban las dificultades aumentaban

Trepando por los últimos metros

Celebración en la cumbre del Cerro Nicolás

El Hotel Refugio de Juanar visto desde la cumbre del Cerro Nicolás

¡Foto de cumbre!

¡Otra foto de cumbre!

Comenzado la bajada bajo la lluvia





Una foto extraída del Álbum anterior:
El Cazador de Rayos

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16 marzo 2012

Cerro Nicolás de Sierra Blanca (Juanar)

Cerro Nicolás de Sierra Blanca (Juanar)

16 de marzo de 2.012
Hace ya unos cuantos años, tantos que solo me quedan en la memoria pequeños restos de lo que en su día sucedió, intentamos ascender al Cerro Nicolás de Sierra Blanca (1.018 m.s.n.m.). Lo intentamos, con todas nuestras fuerzas, ascendiendo primero por un sendero que se inicia justo enfrente de la Senda de José Lima para después acometer poco a poco la cuerda de la montaña que va desde el Cerrillo de las Perdices (928 m.s.n.m.) hasta el Monte Santo (1.028 m.s.n.m.) y desde allí, previa bajada al Mirador de Ojén, acometer el tramo más duro y escarpado de la ascensión al Cerro Nicolás, y allí fue donde la montaña, las piedras, la providencia y las aulagas pudieron con nosotros. No pudimos pisar cumbre.

Mañana, 17 de marzo de 2012, hemos quedado para intentarlo de nuevo, para quitarnos una espina que tenemos profundamente clavada en nuestro orgullo montañero. En esta ocasión contamos con un Caminante, Búho, Demonio montañero, mezcla de buldócer y jabalí, que como sucedió en la conquista del Cerro de la Fulaneja (1.164 m.s.n.m.), esperamos abra camino hasta la misma cumbre del Cerro Nicolás.

Mañana, intentaremos gritar en lo más alto del Cerro Nicolás, ¡cumbre!, ¡cumbre!, ¡cumbre!.
Mucha suerte y cuidado con las camballás.

17 de marzo de 2.012

No pudo ser, no hemos podido desclavarnos la espina dolorosa que ya es como una inmensa viga riéndose de nuestra vergüenza y proclamando la victoria del Cerro Nicolás.

Llegamos todos, un buen grupo, al Monte Santo, unos antes, otros después y allí, en esa solitaria montaña a la que quizás accedan a su cumbre un par de montañeros al año, paramos a reponer fuerzas, de las mochilas empezaron a salir cervezas heladas y un sinfín de viandas de todo tipo, gambas, mojamas, quesos, embutidos …, perdimos la noción del tiempo … también nos encontrábamos que se nos olvidó nuestro objetivo y cuando nos quisimos dar cuenta ya nos estaban llamando desde Villa Valero, ¡venga que la comilona ya está preparada!. No tuvimos más remedio que dejar la conquista del Cerro Nicolás para mejor ocasión.

Track del recorrido para GPS
Álbum de fotos de Diego Martín
Reportaje de Diego Martín en Cazatormentas


Comenzamos a caminar por el sendero que parte justo enfrente del inicio de la Senda de José Lima

A trochamonte para coger la cuerda del Monte Santo


Trepando por la cuerda del Monte Santo

Todos en la cumbre del Monte Santo

La bajada nos llevó más tiempo de lo esperado, la senda que por allí había se ha perdido completamente

Entre romero


En  la fiesta de Villa Valero pudimos olvidarnos de nuestro fracaso



Los Caminantes
Los Búhos
Los Fulanejos
Las Águilas
Los Demonios
Los Camballás 

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28 octubre 2007

Senderismo por tierras inhóspitas del Juanar

A lo largo de los últimos años hemos llevado nuestros pasos por un buen número de senderos trazados en las montañas de Sierra Blanca y ascendido a las cumbres más significativas a las que se puede acceder desde el Juanar: Pico de los Castillejos, Garapalo, Cruz de Juanar, Lastonar, La Concha y Tajo Negro.

Hoy, domingo 28 de octubre de 2.007, decidimos alejarnos de las rutas tradicionales que recorren estas hermosas tierras y adentrarnos en una de sus montañas menos pateada y visitada, el Cerro Nicolás, situado justo enfrente del Hotel Refugio de Juanar.
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Cerro Nicolás desde la cumbre, algo más alta, del Monte Santo

Estudiados con cuidado los mapas disponibles, trazamos el camino a seguir:

1. Retrocedemos por la carretera unos 200/300 metros hasta el inicio de una deteriorada y olvidada vereda ascendente que parte a la derecha de la carretera, justo en el margen opuesto de donde comienza la conocidísima senda de José Lima.

2. Ascendemos por la vereda indicada, divisando a nuestras espaldas, al Norte, la senda de José Lima, muy marcada en la ladera de la montaña por la que va subiendo y las cumbres del Pico de los Castillejos y el Garapalo.
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La Senda de José Lima se dibuja en la ladera de enfrente

3. Una vez traspasada la cuerda de la montaña por la que ascendemos y tras seguir unos cuantos metros más por su cara Sur, abandonamos la senda para dirigirnos, campo a través, a su cresta.
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Cresteando
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4. Descansamos un rato en la primera cumbre que nos encontramos, identificamos las familiares montañas que nos rodean, todas las que hemos señalado al principio y algunas más que se vislumbran en la lejanía, y seguimos cresteando, subiendo rocas, bordeándolas, esquivando los punzantes pinchos de las aulagas y la maraña de arbustos que por allí crecen.
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Al fondo, la Sierra de Los Cuchillos

5. Después de un buen rato de duro esfuerzo llegamos a la cumbre del Monte Santo, como así dice que se le conoce en el plano que consultamos y como ya es hora, paramos a comer y sestear mientras estudiamos la mejor forma de ascender al cerro que tenemos justo al lado, el Cerro Nicolás, nuestro objetivo principal del día.
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En la cumbre del Monte Santo
La Costa del Sol y el Mar Mediterráneo al Sur

El menú del día: fabada asturiana

6. Por la ladera Oeste del Monte Santo bajamos como podemos por encima de un manto de mullida vegetación hasta un collado que une la montaña por la que descendemos con el Cerro Nicolás, el Mirador de Ojén, con vistas a sus blancas casas y desde donde seguimos estudiando la forma de subir a la cumbre del escarpado cerro.

Bajando del Monte Santo entre una mar de espeso matorral

7. La tarea se nos antoja complicada así que decidimos ir bajando por una maltrecha vereda que parte, según el plano, desde las proximidades del Hotel Refugio de Juanar y termina en el citado Mirador de Ojén.

El Mirador de Ojén, un collado que une el Cerro Nicolás y el Monte Santo
8. Y no, no pudo ser, seguimos bajando y no pudimos encontrar ninguna posibilidad medianamente clara por la que ascender a la cumbre del Cerro Nicolás que veíamos, a cada paso que dábamos, cada vez más lejos. Otro que pasa a formar parte, junto con la Fulaneja, de la lista de cumbres pendientes de conquistar en Sierra Blanca.

Otro día será.

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