Sobre las 12h30’ iniciamos el recorrido por el carril que se adentra en el olivar de Juanar, abandonándolo poco después por un sendero casi escondido y olvidado hasta que al finalizar éste ascendemos a la primera cumbre del Tajo Negro como mejor podemos, campo a través, entre la niebla, trepando entre las piedras y el espeso matorral.
Subiendo hacia la primera cumbre
En la primera cumbre de las dos que forman el Tajo Negro, reponemos fuerzas y entre charlas y comentarios nos enteramos de una nefasta noticia, un gepero querido por todos ha sido atrapado de nuevo por el humo y la nicotina del tabaco, el que fue en su día faro y luz de los que intentaban dejar el habito de la destrucción, el que decía al finalizar un recorrido, “seguimos limpiando”, él , ha caído de nuevo en las redes de la industria tabaquera, quién junto con el Gobierno de España, le quitarán los cuartos de la cartera con la compra de cada cajetilla de tabaco y la salud, día a día, cigarrillo a cigarrillo.
En la primera cumbre del Tajo Negro
Pero no todo son malas noticias, encontramos, hueco grabada en la roca, otra hermosa mano blanca, y ya van tres, la primera la encontramos en el Cerro de la Medialuna en la Sierra de Mijas, la segunda en el Cerro de los Castillejos, situado en las proximidades del Cerro del Moro, y ahora, la tercera, en el Tajo Negro de Sierra Blanca.
Mano Blanca del Tajo Negro
Tristes y cabizbajos seguimos el recorrido, dejando a la izquierda los cortados que dan nombre a la montaña y siguiendo su cuerda, disfrutando del entorno, nos dirigimos a la segunda cumbre, a la que accedemos casi escalando por un estrecho y escarpado paso.
Escalando la segunda cumbre del Tajo Negro
Desde la segunda cumbre iniciamos el regreso por un sendero que parte desde una caseta construida en un pequeño collado y que nos lleva en poco tiempo y sin ninguna dificultad hasta las proximidades del Centro de Reforestación e Investigación Cinegético del Juanar, y desde allí, siguiendo el carril, volvemos a los coches en apenas quince minutos.
Besos, abrazos, apretones de manos y despedida. Todos coincidimos en lo mismo, ¡hemos pasado un día excelente!.
Una espesa niebla nos acompañó durante todo el recorrido. LLegamos, sin perdernos, aunque muy mojados y con algo de frío, a las dos cumbres del Tajo Negro de Sierra Blanca, también conocido como hacho de Juanar o hacho de Juanma (un miembro destacado del GPS, descendiente de El Fundador).
En un momento del recorrido, como salida de la niebla, se escuchó decir a una voz desconocida: - Está claro, el que nos pierde es Paco. (Paco, es el Presidente del GPS ... de momento).
Isabel, Marta y Cristina, se dieron la vuelta apenas iniciada la ruta (tres valientes mujeres del GPS, ¡se volvieron solas!).