Nos dijeron que se trataba de una ruta fácil, 4 kilómetros de recorrido y apenas 100 metros de desnivel, un pequeño paseo para abrir el apetito antes de la gran fiesta que posteriormente se iba a celebrar en el aérea recreativa del Lago de las Tortugas.
El Lago de las Tortugas:
La realidad fue muy distinta. Comenzamos a caminar un buen grupo de Caminantes, Búhos y Águilas por un carril que nos llevó a atravesar la autopista y a un callejón sin salida en cuanto a poder seguir por un medio medianamente civilizado, ya sea carril, sendero o vereda, pero por allí no había nada de esas cosas, sólo una empinada cuesta llena de matorrales con afiladas púas que te desgarraban la piel a cada paso que dabas. Con ese panorama, solo apto para cabras locas y jabalís experimentados, más de la mitad del grupo optó por darse la vuelta y regresar al área recreativa del Lago de las Tortugas, el resto siguió adentrándose en la montaña, conquistando con sudor y sangre cada paso que daban por un verdadero infierno de vegetación armada con afilados puñales y dispuesta a impedirnos el paso a toda costa.
Con mucho esfuerzo, consiguieron llegar a un carril y desde allí a un fantástico mirador natural con excelentes vistas al Embalse de la Concepción, al pueblo de Istán, a La Concha y al Plaza de Armas, sin duda, un premio adecuado al esfuerzo titánico realizado.
El regreso se aventuraba fácil, otro gran error. Al atravesar la autopista por otro túnel nos esperaba una gran masa de barro de la que nadie se escapó sin hundirse hasta las rodillas dejándose las botas en el fondo viscoso por el que tuvieron que caminar.
De nuevo en el área recreativa, otra vez la recompensa estuvo a la altura de las penalidades sufridas, se celebró una gigantesca fiesta en donde no faltó la comida, ni la bebida, ni la conmemoración de unos cuantos cumpleaños acompañados de vistosos disfraces.
Los Caminantes
Los Búhos
Y Las Águilas
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Atravesando el primer túnel |
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Comienzan las dificultades |
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Pinchos como puñales afilados |
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La primera recompensa, ¡inmejorables vistas! |
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La segunda recompensa, ¡fiestorro! |
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Disfraces |
Álbum de fotos de Diego Martín Etiquetas: Marbella