GPS Senderismo Familiar Costa del Sol

29 julio 2009

Deambulando por playas de Cádiz

24 Julio
Llegamos a la playa de Trafalgar, en Caños de Meca, Cádiz, a la 1 de la noche, nevera, sacos, sombrillas y poco más. Aquello es un camino a la playa con algunas jaimas, (bares), y una tiendecilla de ultramarinos. Todo el sendero está lleno de coches que hacen las veces de casas, allí si que manda el “ca uno ca uno”. Puedes ver a gente con tambores, otros con guitarra, otros con el bacalao, algunos haciendo pompas de jabón, otros durmiendo en el coche con los pies por la ventanilla, otros muy arregladitos que se han perdido por alli, muchas rastas….

Pasamos por un bar y a las 3 de la mañana llegó la guardia civil cerrando los garitos, al dueño (con pinta de todo menos de dueño) le caímos en gracia y nos dijo que no nos fuéramos, que padentro con la puerta cerrada, que tenia cáncer y poca vida y que barra libre y allí un grupo de unas 13 personas entre cantes y bailes, (llevamos la guitarra) nos amaneció.

Uno me contó que antes era normal, trabajaba, madrugaba y todo eso, hasta que se cansó, vendió su casa y compro una furgoneta y va recorriendo el mundo así, con el dinero de la casa y trapicheando y conociendo a la buena gente. . . .


25 Julio
A las 8 de la mañana nos tiramos en la playa a dormir, no llegamos los últimos, allí iban llegando algunos, otros levantándose en busca de café, todos en armonía, sin peleas ni gritos ni nada, todo va bien, todo se comparte.

Día de playa, al atardecer ves que la gente se va levantando y andando hacia el faro de Trafalgar, nos dicen que van a despedir al sol, y vamos claro está. El sol se oculta en el agua con unos colores alucinantes, al meterse en el mar todo se vuelve rojo, hay aplausos y vítores, flipante….


Nos mudamos de pueblo, nos vamos a Conil. Paseamos por el pueblo pero hay demasiada gente, parecía que estaban en feria. Buscamos una playa, el Palmar y ponemos los sacos. Ya no hay fuerzas para más, relajaditos a ver las estrellas con el viento en la cara.

26 Julio
A las 7 de la mañana nos despiertan los del botellón que van llegando, siguen con las copas en las manos y se van a bañarse y a dormirla a la playa, por lo menos llegaron 20 coches, la bautizamos como playa del calzoncillo.

Por la tarde llegamos a casa. Disfrutamos la ducha con jabón como un placer, el sillón con el aire acondicionado el paraíso. Pero me ha gustado la experiencia, creo que estas personas saborean más la vida que los que van a Paradores. Un bocata de choppe sentado en el suelo con una litrona oyendo al de al lado cantar algo extraño sin importarte si está el pantalón manchado o si estás despeinado tiene su encanto.

Hacemos cuentas. Desde viernes noche hasta domingo tarde 70 € por persona, (incluida gasolina). Increible eh?

Sonia

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1 Comments:

  • La verdad es que pasar por una experiencia de esas tiene que ser alucinante. Y dejarte llevar por todos los sentidos, abandonar tu vida formal, tirar la toalla y hala, no pensar y vivir, y cuando llegue la muerte te has muerto. Pero es muy difícil hacerlo.
    Me encantaría tener eso una expeeriencia como tú la has tenido. Par mi me llenaría mucho soltar mi melena, pensamientos y dejar que entren los sonidos.

    By Anonymous mariamercedes, at 3:06 p. m.  

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